En unos pocos meses he visto morir a algunos de mis referentes culturales desde la infancia. El paso del tiempo y la fuga de la vida de entre los dedos se hace más real cuando ves caer a quienes creías inmortales.

No hace mucho vi la última entrevista que una televisión de Soria hizo a un débil físicamente Fernando Sánchez Dragó. He de reconocer que me impresionó ver a alguien a quien he admirado desde cuando todavía no alcanzo a recordar. Alguien que me abrió las puertas al conocimiento, a la literatura y la existencia a lo largo de la vida, de la mía y de la suya también.

Pero si me retrotraigo todavía un poco más allá , algo más lejos del presente y más cerca de mi infancia, entonces me encuentro contigo. Con quien nos abandonas ahora. Francisco Ibáñez, «Ibáñez» como te conocíamos todos, partes hacia una vida feliz. Una vida lejos de un mundo desolado y desolador como el nuestro y me alegro por ti. Partes con la felicidad de la infancia de varias generaciones en tu equipaje. Lo haces con la satisfacción de habernos hecho felices durante los momentos más felices de la vida.

#FranciscoIbañez Gracias "Ibáñez" por seguir con nosotros para siempre. #OriolVillarPool #ElSilenciodeLosLocos Clic para tuitear

Descubrimos la ironía, el sarcasmo y el talento en tus viñetas

Parte tranquilo «Ibáñez», quienes crecimos contigo sabemos muy bien lo importante que fuiste en la formación de nuestro carácter y de nuestra sonrisa. Descubrimos la ironía, el sarcasmo y el talento en tus viñetas. Aprendimos a leer con tus historietas. Nunca podré olvidar mientras quede en mí un suspiro de vida, los tiempos en que devoré tus historietas. Las tardes con los sabuesos Mortadelo y Filemón; con la inspiradora 13, Rúe del Percebe;con el increíble Rompetechos, con La familia Trapisonda; con los delirantes Pepe Gotera y Otilio; y con el disparatado Botones Sacarino.

Yo también me iré, pero hasta que eso ocurra te recordaré «Ibáñez», Nunca podré olvidar la alegría con la acudíamos al kiosko a comprar las historietas con las que pasar la tarde sumidos en un mundo de fantasía y carcajadas.

Recuerdo como si fuera hoy, las visitas de mi abuela cuando yo permanecía en cama víctima de cualquier enfermedad propia de la infancia. A eso de la media mañana oía sus tacones por el pasillo. Una vez en mi dormitorio se sentaba en mi cama, sacaba del bolso tus historietas de la semana y me los leía de pe a pa.

#FranciscoIbañez Mi abuela era capaz de dar vida todos los miembros de la T.I.A. #OriolVillarPool #ElSilenciodeLosLocos Clic para tuitear

Mi abuela era capaz de dar vida todos los miembros de la T.I.A.

No solo los leía. Mi abuela era capaz de interpretar todos y cada uno de los papeles. Daba gesto y voz a Mortadelo y también a Filemón, pero no dejaba de lado al Superintendente Vicente, ni al Profesor Bacterio, ni a la Señoria Ofelia.

Mi abuela era capaz de dar vida todos los miembros de la T.I.A. con una aparente facilidad que, todavía hoy más de cincuenta años después, me conmueve. Recuerdo a mi abuela, su ternura y el cariño con el que aliviaba mis tiempos de convalecencia. ¿Quién no añora a su abuela? Yo lo hago y mucho. No hay día en el que su nombre no forme parte de mis palabras y que su recuerdo no sobrecoja un poco más mi corazón.

Mortadelo y Filemón – El armario del tiempo (1971)

Soy muy consciente, «Ibáñez», de que entonces no sabía quien eras. Pero poco a poco, a medida que mis pantalones fueron haciéndose más largos, descubrí tu talento, tu sensibilidad, tu imaginación, tu ingenio y tu amor por un trabajo con el que hacías, y haces, felices a niños de todas las edades.

Hoy frente al teclado en donde escribo estas líneas echo de menos mi infancia, a mi abuela y hoy también comienzo a añorarte a ti también «Ibáñez». Pero recuerda, ahora que podemos hablar de tú a tú, que siempre estarás presente en mi alma. Tus personajes, tu humor y tu visión del mundo ya nadie podrá arrancarlos de mí por mucho que pretendan que los tiempos sean otros.

Muchas gracias «Ibáñez» por seguir con nosotros para siempre.

Te ha interesado el post. ¿Te apetece decir algo más?
NO te cortes hazlo en los comentarios, me gustará responderte.

© «Gracias «Ibáñez» por seguir con nosotros para siempre». Es una reseña de Oriol Villar-Pool